Durante el tour mundial de "The Velvet Rope" (1998), el mejor y el más sexual álbum de Janet Jackson (y eso que tiene una canción-orgásmica en cada nuevo álbum... literalmente llega al clímax en el estudio de grabación), cogía aleatoriamente del público a un hombre, lo ataba a una Máquina de la Tortura (todo muy en plan "Saw") y la muy guarra, poseída por el espíritu de Lucía Lapiedra, se ponía a frotar sus carnes con la del fan (paquete con paquete, que diría Parada), muy lascivamente, un soft-porn de primer nivel... imagínatelo: ¡Tu ídolo está medio-follándote!. Es el sueño de cualquier fan pre-adolescente de David Bisbal.
Lo que ocurre es que claramente el fan que está siendo sometido a ésta violación fetichista está viviendo más una tortura que un placer endogámico, puesto que por lo que se ve en el video por sus reacciones, hubiese preferido ser sodomizado por el guardaespaldas armarioempotrado negro de la artista que por la misma Janet.
P.D.: ¡Echamos de menos a ésta Janet más putona que Carmen de Mairena hasta arriba de éxtasis!.